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lunes, 3 de octubre de 2011

¿Somos de segunda?

Pues sí!, somos de segunda o tercera clase, sobre todo después de haber ido a cenar el sábado al Restaurante Patio de la Judería con un cupón de Groupalia España.

Soy consumidora de este tipo de servicios y compras por Internet, y nunca había tenido una mala experiencia. Pero el sábado, fíjate... todo cambió.

El Restaurante en cuestión se llama Patio de la Judería, está situado en la calle Conde y Luque de Córdoba, y sacamos una oferta de chuletón de buey y guarnición para dos personas por 12 Euros.
Un grupo de amigos decidimos acceder a esta oferta para pasar una velada estupenda, pero..... fue complicado.

Fátima se encargó de hacer la reserva, y la verdad que la conversación telefónica con el encargado fue muy difícil de reproducir, nos trató como los del "Cupón del chuletón", pero bueno... nos lo tomamos como algo anecdótico.
Cuando llegamos al Restaurante nos pusieron en una sala, apartados del resto de los comensales, en una salita, con ventiladores en el techo y con una decoración muy de Cuentáme. Para divertirnos la noche... en una tele de 19 pulgadas estaba Salvame Deluxe o un programa de esos culturales, culturales.
Un camarero un tanto peculiar, lo primero que hizo fue pedirnos el cupón y tomar nota de la única bebida que podíamos tomar en la cena. Como íbamos en grupo, y tenemos buen saque, habíamos pensado en pedirnos algunos entrantes, o ensalada, que por supuesto abonaríamos con el resto de la cuenta, pero no tuvimos opción, porque directamente tuvimos que elegir el "punto" en qué queríamos la chuleta, tomó nota y sin nada más nos trajeron una chuleta de ternera muy mala, pero muy muy mala, casí incomible. Estaba supuestamente en "su punto" pero las hebras de la carne la hacían incomestible. La supuesta guarnición consistía en dos pimientos fríos y unas patatas que podrían utilizarse para el lanzamiento de patata, porque estaban duras no, lo siguiente.

Nuestra querida encargada vino a nuestra mesa para recordarnos lo cara que era la sal que habían utilizado para sazonar el filete..... y para tomar nota de una segunda ronda de bebida que queríamos tomar.

Un vino de la casa y dos cervecitas nos costaron como 10 consumiciones más.
Por supuesto que reclamamos la cuenta.
Tuvimos la sensación que estaban deseando que nos fuéramos, porque nos metieron mucha prisa para todo, el pan estaba asentado del día anterior, la chuleta incomible, el refresco a pelo con un vaso sin hielo, y el postre inexistente.... 

Mi reflexión de hoy va por ahí, por los cupones que nos ofertan desde tantas empresas que se dedican a ellos.
Los restaurantes, centros de estética, hoteles, etc.... no contemplan que somos miles de personas las que usamos estos cupones, y creo que no están preparados para recibir tantos usuarios. Esta opción empresarial se vuelve en contra de estos establecimientos, y en contra de estas empresas que los ofertan, porque... ¿Irías a este Restaurante? ¿ A qué te he quitado las ganas? Groupalia da un servicio, pero no comprueba el cómo y el por qué de las cosas. Por supuesto que hemos reclamado, y esperemos que Groupalia nos dé pronta respuesta.

Lo mejor de todo, la compañía, las risas y el buen ambiente que nos montamos. José Manuel tirado en La teteria, las risas de Raúl y María José en "su primera vez", la sonrisa de Fátima, y las cosas de mi Amador......